Campos de Golf en la Costa Blanca: del mar a la sierra

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Campos de Golf en la Costa Blanca: del mar a la sierra

La provincia de Alicante cuenta con una veintena de campos de golf repartidos entre el litoral y las primeras estribaciones de la sierra. Se juega prácticamente todo el año, y eso explica que el golf sea uno de los productos turísticos que mejor funciona fuera de los meses de verano. Los propios responsables del Patronato Costa Blanca lo describen como un visitante de gasto medio más alto, estancias más largas y mucha fidelidad al destino.

Más allá de lo deportivo, un campo de golf es también una forma de leer el territorio. Cada recorrido se apoya en el terreno que encuentra, en la vegetación que lo rodea y en las vistas que quiere conservar. Y eso, para quien trabaja en arquitectura y construcción, es siempre interesante.

Golf en la Marina Alta: La Sella, Jávea e Ifach

En el extremo norte de la costa, el golf convive con el macizo del Montgó. La Sella Golf, en Jesús Pobre, a pocos kilómetros del parque natural, tiene 27 hoyos y forma parte de un resort con spa. El Club de Golf Jávea, inaugurado en 1981, es un recorrido de nueve hoyos situado entre el Montgó y el mar. Y en Benissa, el Club de Golf Ifach ofrece otro campo de nueve hoyos a un paso de Calpe y Moraira.

Son campos de escala contenida, pensados para jugar sin prisas, que se entienden bien dentro del paisaje de la Marina Alta: laderas suaves, pinar y una luz que cambia mucho a lo largo del día. Quien quiera completar la visita con algo de naturaleza tiene cerca los parques naturales de la Costa Blanca, con el Montgó como referencia más inmediata.

Golf en Benidorm, Altea y Finestrat

Hacia el sur, entre Altea, Benidorm y Finestrat, se concentra la oferta más variada. Altea Golf Club abrió en 1974 y está considerado uno de los campos más antiguos de la costa. Meliá Villaitana reúne en Benidorm dos recorridos de 18 hoyos, Levante y Poniente, diseñados por Jack Nicklaus, con vistas a la bahía y un pinar muy denso entre calles. Y en Finestrat, Puig Campana Golf completa el conjunto con un campo de nueve hoyos al pie de la sierra que le da nombre.

Golf en Alicante y la Vega Baja

Alicante capital tiene dos campos de 18 hoyos: Alicante Golf, junto a la playa de San Juan, y otro cerca del aeropuerto. En Mutxamel se sitúa Bonalba, a unos dos kilómetros de esa misma playa.

Más al sur, la Vega Baja es la zona de la Comunitat Valenciana con mayor concentración de campos: Las Ramblas, Campoamor, La Finca, Villamartín y Las Colinas, entre otros. Las Colinas Golf & Country Club, en la Dehesa de Campoamor, es un buen ejemplo de urbanización planificada alrededor del golf, con viviendas integradas en un entorno natural que se conservó como parte del proyecto.

Vivir junto a un campo de golf en la Costa Blanca

Tener un campo de golf como vecino es una de las razones por las que algunas parcelas resultan tan buscadas: vistas abiertas, ausencia de edificación enfrente, un horizonte verde que no cambia. Pero también plantea decisiones concretas de proyecto.

La orientación manda: conviene resolver bien cómo se abre la vivienda hacia el campo sin renunciar al sol del sur ni a la privacidad. La relación con el recorrido también cuenta. Según dónde caiga la parcela respecto a las calles del campo, puede ser necesario pensar en protecciones, en la posición de las terrazas o en el tratamiento de las vallas y la vegetación de borde. Y está el propio jardín, que se beneficia de hablar el mismo idioma que el campo: especies de bajo consumo de agua, una transición suave entre lo privado y lo compartido, y materiales que envejecen bien al aire libre.

El golf en la Costa Blanca tiene la ventaja de que no depende de una sola zona. Quien busca un recorrido corto y tranquilo en la Marina Alta, un resort con dos campos de diseño firmado en Benidorm o un entorno residencial integrado en la Vega Baja encuentra opciones distintas a poca distancia unas de otras, con clima suave durante buena parte del año.