14 Abr 5 planes en los parques naturales de la Costa Blanca para primavera
La Costa Blanca no son sólo playas y pueblos bonitos, también es naturaleza en estado puro, senderos junto al mar, humedales llenos de vida, sierras de interior y rincones que, bien elegidos, regalan planes inolvidables en primavera.
Si estás pensando en hacer escapadas al aire libre por la provincia de Alicante, aquí tienes cinco actividades muy distintas entre sí para conocer mejor algunos de los parques naturales más interesantes de la Costa Blanca.
1. Descubrir la Cova Tallada
Pocas experiencias resultan tan espectaculares como llegar caminando hasta la Cova Tallada, uno de los parajes más conocidos del litoral alicantino. Situada entre Dénia y Jávea, dentro del entorno del Parque Natural del Montgó, esta cueva excavada en la roca junto al mar mezcla paisaje, aventura y esa sensación de estar entrando en un lugar casi secreto.
La ruta no es especialmente larga, pero sí exige ir con cuidado. No es un paseo cualquiera: hay tramos pedregosos, zonas expuestas y el acceso está regulado en los periodos de mayor afluencia, especialmente en primavera y verano. Precisamente por eso, si quieres ir conviene revisar con antelación las fechas de control de acceso y reservar plaza.
Es una actividad ideal para quienes buscan una excursión con un punto de emoción y unas vistas espectaculares del Mediterráneo. Recuerda que hay que llevar calzado adecuado, agua abundante y evitar totalmente las horas centrales del día.
2. Subir hasta el túnel del Peñón de Ifach
El Peñón de Ifach, en Calpe, es uno de los grandes iconos de la Costa Blanca. Mucha gente lo admira desde abajo o desde el paseo marítimo, pero vivirlo desde dentro es otra cosa. Una de las opciones más recomendables en primavera y verano es hacer el tramo de la Ruta Roja hasta el túnel, una subida corta pero muy agradecida que permite disfrutar del parque sin afrontar la parte más complicada del ascenso.
Este recorrido tiene una dificultad baja en su primer tramo y es una buena opción para quienes quieren disfrutar de una experiencia emblemática sin embarcarse en una caminata excesivamente exigente. Además, ofrece unas panorámicas preciosas sobre el mar y el entorno urbano de Calpe.
Aquí también conviene tenerlo en cuenta: el acceso a esta ruta está controlado y requiere reserva. En temporada alta, planificar con tiempo marca la diferencia. Si buscas una actividad breve, vistosa y perfecta para combinar con un día en la costa, esta es una apuesta segura.
3. Pasear hasta el Faro de l’Albir
Si prefieres una propuesta más tranquila, cómoda y apta para casi todo el mundo, la ruta al Faro de l’Albir, en el Parque Natural de la Serra Gelada, es una de las mejores opciones de la provincia. Se trata de un itinerario muy popular, y con razón: el camino es amable, las vistas son espectaculares y el entorno invita a caminar sin prisa.
Es una ruta perfecta para hacer en familia, con personas mayores o incluso para quienes quieren una mañana de naturaleza sin excesivo esfuerzo. Desde el recorrido se disfruta de una bonita perspectiva del litoral, de los acantilados de Serra Gelada y de un paisaje mediterráneo muy característico.
En primavera se convierte en un plan especialmente agradable, y en verano lo ideal es empezar temprano o esperar a última hora de la tarde para evitar el calor. Es, sin duda, una de esas excursiones que gustan a todo el mundo porque combinan accesibilidad, mar y naturaleza.
4. Hacer la Ruta del Vino
En el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja hay una actividad distinta, corta y muy interesante: la Ruta del Vino. Se trata de un paseo interpretativo entre viñedos y entorno natural que permite conocer mejor la historia agrícola y ambiental de esta zona del sur de Alicante.
Es una actividad sencilla, ideal para quienes quieren disfrutar de un plan al aire libre sin complicaciones, y también para familias con niños o para personas que prefieren recorridos cortos. El camino cuenta con paneles que ayudan a entender mejor el paisaje, la biodiversidad y la tradición del llamado “Vino de la Mata”.
La ruta es breve, pero muy resultona. En primavera, además, el entorno suele estar especialmente bonito. Muy recomendable.
5. Recorrer la Ruta Roja del Barranc de l’Infern
Para quienes buscan un entorno más fresco y de montaña, el Parque Natural del Carrascal de la Font Roja es una alternativa magnífica dentro de la provincia de Alicante. Allí, una de las opciones más interesantes es la Ruta Roja del Barranc de l’Infern, un itinerario circular que atraviesa uno de los paisajes más valiosos del parque.
Aquí el ambiente cambia por completo respecto al litoral. Hay más sombra, más vegetación y una sensación de montaña mucho más marcada. La ruta tiene una exigencia algo mayor que las anteriores, así que resulta más adecuada para personas habituadas a caminar o para quienes quieren una experiencia algo más senderista.
Primavera es probablemente la mejor época para recorrerla, aunque en verano también puede ser una buena alternativa si se madruga.
Uno de los aspectos más importantes a la hora de visitar los parques naturales de la Costa Blanca en primavera es la organización previa. No todos los espacios funcionan igual. Algunos itinerarios son de acceso libre, pero otros —como la Cova Tallada o la subida al Peñón— exigen reserva previa en determinadas fechas.
Lo bonito de estas cinco propuestas es que muestran la variedad de paisajes que ofrece la provincia de Alicante. Puedes pasar de una cueva junto al mar a un humedal salino, de un faro sobre acantilados a una senda de carrascal de montaña. Y todo eso, sin salir de la Costa Blanca.