30 Nov ¿Por qué es fundamental el aislamiento térmico y acústico en viviendas y edificios?
Somos muy conscientes de que cada vez es más importante el tema del aislamiento en el sector de la construcción. Hace apenas unos pocos años no se tenía en cuenta ni el aislamiento acústico ni tampoco el térmico, por lo que se construían edificios y viviendas muy deficientes en ambos sentidos.
Hoy en día es todo lo contrario ya que el aislamiento se ha convertido en uno de los pilares fundamentales a la hora de construir edificios. Y no sólo eso. Se considera al aislamiento como uno de los elementos clave para lograr la transición hacia la eficiencia energética y la sostenibilidad. Y además podemos decir sin temor a equivocarnos que el aislamiento acústico es fundamental para encontrar la armonía y la tranquilidad dentro del hogar lo que repercute directamente en nuestra calidad de vida.
En este artículo vamos a hablar tanto del aislamiento térmico como del aislamiento acústico porque ambos son muy importantes en el diseño y la construcción de viviendas y edificios.
Aislamiento térmico
Cuando nos referimos al aislamiento térmico estamos hablando de materiales y sistemas que mantienen la temperatura en el interior de una vivienda. Para aislar de forma térmica una casa no debemos perder de vista los principales elementos a aislar como son la fachada, el suelo, el techo, las puertas y las ventanas.
Mejorando el aislamiento térmico en nuestro hogar podemos tener un impacto durante todo el año. Esto ¿qué quiere decir? Que con un buen aislamiento en invierno mantendremos el calor dentro del hogar evitando que salga al exterior y reduciendo el consumo de calefacción, y por su parte en verano el efecto será contrario: se evitará la entrada del calor de fuera y se mantendrá el interior fresco.
Aunque el aislamiento térmico no solo proporciona beneficios directos a quienes viven en el interior del hogar sino que repercute positivamente en el planeta. El aislamiento térmico reduce el consumo de energía y ayuda por tanto a reducir la factura de la luz, evita las humedades porque una casa aislada térmicamente no acumula puntos de frío en los que hay humedad y moho. También lo que hemos comentado antes de que se mantiene una temperatura agradable en el interior de la vivienda tanto en invierno como en verano. Además gracias a la reducción del consumo se reduce la producción de energía, lo que conlleva una bajada de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
Podemos señalar distintos tipos de aislantes térmicos: lana mineral o de vidrio, poliestireno expandido o extruido, poliuretano, celulosa y fibras de madera.. Según el origen de los aislamientos podemos encontrar materiales de origen natural como el corcho, la lana mineral, celulosa o madera, o producidos al través del petróleo como los poliestirenos y el poliuretano.
Aislamiento acústico
Por su parte el aislamiento acústico es aquel que se centra en evitar el ruido del exterior o de los pisos superiores o colindantes. Uno de los principales problemas que se sufren en los edificios son los ruidos sobre todo si hablamos de grandes ciudades y zonas urbanas así como viviendas que están cerca de aeropuertos o carreteras. Además no solo es importante el ruido del exterior sino también el ruido de las bajantes o de los vecinos.
Podemos resumir en que los aislantes acústicos nos ayudan a evitar el problema de los ruidos insonorizando las paredes suelos y los techos lo que directamente mejora nuestro bienestar y nuestra calidad de vida en el interior de nuestra propia casa. Según los problemas de ruidos a los que nos enfrentamos en nuestra vivienda podemos necesitar aislamientos acústicos que contienen el ruido y/o absorción acústica para lograr que el ruido no se propague hacia fuera. Esto es de vital importancia por ejemplo en salas de conciertos.
Como en el caso del aislamiento térmico encontramos diferentes materiales ideales para aislar acústicamente una vivienda. Podemos hablar de materiales rígidos como el hormigón o el acero, flexibles fabricadas a base de betún asfalto o caucho o cámaras de aire entre paredes que también pueden ser eficaces para absorber el ruido. Para mejorar la efectividad del aislamiento acústico, se pueden incluir materiales absorbentes en estas cámaras de aire como lana de vidrio o de roca.
Si hablamos de absorción acústica los materiales utilizados son de escasa densidad y mucha flexibilidad: planchas asfálticas, poliuretano o lanas de roca o fibra de vidrio que absorben los sonidos y el ruido aéreo, además de resistir el contacto con el fuego y ser incombustibles.
En definitiva, podemos decir que tanto el aislamiento térmico como el acústico nos aportan muchas ventajas: la de mejorar directamente nuestra calidad de vida pero no nos podemos olvidar del impacto positivo que estas acciones tienen sobre el medio ambiente.