30 Jul Descubre la Isla de Tabarca en la Costa Blanca
Si todavía no conoces la Isla de Tabarca en Alicante desde EQ te recomendamos que aproveches las vacaciones para hacerlo. En este post te damos todos los detalles sobre esta isla para muchos desconocida: un paraíso en la Costa Blanca.
Empecemos por el principio, conociendo brevemente la historia de la isla de Tabarca. Aunque hay indicios de que fue poblada por los romanos hace siglos, y lo cierto es que Tabarca fue utilizada por piratas berberiscos en los siglos XV y XVI. Básicamente, eran piratas árabes que atacaban barcos cristianos y saqueaban la costa.
En el siglo XVIII, para protegerla de los piratas, Carlos III ordenó su fortificación y población. Los habitantes originales no eran españoles, pero la isla de Tabarca estuvo habitada por pescadores de origen genovés. Por ese motivo la mayoría de los apellidos de los isleños son de origen italiano.
Entre mediados del siglo XIX y XX, la isla de Tabarca estuvo casi abandonada. La zona del antiguo pueblo no fue reconstruida hasta la década de los 60, y en los últimos años se ha convertido en un lugar muy turístico, especialmente en los meses de verano.
Una vez llegamos a la isla de Tabarca a la cual se puede acceder desde el Puerto de Alicante, Santa Pola, Torrevieja o Benidorm en barco (catamarán), podemos ver la parte histórica de la isla o la parte natural de la misma.
La parte histórica de la Isla de Tabarca está declarada Conjunto Histórico Artístico. Es la zona que da a la península y donde se ubican las antiguas murallas, casas isleñas, restaurantes y hoteles.
Dentro de las murallas se encuentra todo el patrimonio histórico del archipiélago, con mucho aire náutico. Hay tres puertas barrocas en la muralla de la ciudad las de San Rafael, San Miguel y San Gabriel. Hay partes de la muralla que está intacta y otras partes que han sido destruidas por el agua del mar.
Entre las edificaciones que se encuentran dentro de las murallas de la ciudad, destaca la Iglesia de San Pedro y San Pablo, construida en el siglo XVIII. También sirvió como fortificación hace siglos. Otro edificio destacable es el antiguo Palacio del Gobernador, convertido hoy en hotel.
Por último, merece la pena entrar en el museo Nueva Tabarca, el único museo de la isla. Puedes sumergirte más en la historia del lugar con fotos, mapas de la isla, objetos encontrados y una sala con documentales.
La parte natural o desértica no cuenta con ningún edificio, solo vegetación escasa y terreno yermo. Tiene una ruta de senderismo que lleva al faro y al cementerio.
El paisaje en esta zona cambia por completo: pequeños arbustos, suelo desértico y una brisa del interior del Mediterráneo te esperan. Por el sendero se llega a la Torre de San José de planta cuadrada que fue utilizada en el siglo XIX como prisión. Más adelante se encuentra el Faro de Tabarca y al final de la isla el cementerio y las preciosas vistas al mar.
En Tabarca podemos disfrutar del mar tanto en la playa central con aguas cristalinas como en las distintas calas. Uno de los mejores rincones de la isla de Tabarca es la Cueva del Llop Marí, que se encuentra debajo del recinto amurallado y tiene 100 metros de longitud. Perfecta para bucear.
Este verano acércate por la Isla de Tabarca y descubre un paraíso en plena Costa Blanca alicantina.