8 claves para conseguir una vivienda saludable

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8 claves para conseguir una vivienda saludable

Una vivienda saludable es una residencia que cuenta con características muy similares a las de un entorno natural para nuestro desarrollo. Favorecen un estado de vida y un descanso óptimo.

Podemos decir que una vivienda saludable cuenta con varios factores que influyen en nuestra salud física y mental como por ejemplo contar con una vivienda ventilada, con luz natural, sin exceso de ruido, que esté alejada de transformadores, antenas de telefonía o líneas de transporte eléctricas, que cuente con un grado equilibrado de humedad y no se abuse de redes wi-fi, entre otros.

A continuación vamos a profundizar un poco en todos estos aspectos.

Stop a los ruidos

El ruido: el ruido tiene efectos nocivos sobre nuestra mente, nuestro sueño y nuestra atención. Una forma de conseguir una vivienda saludable es evitando el ruido y aislando la vivienda del sonido exterior. Lo conseguiremos a través de un correcto aislamiento acústico a través de las ventanas y evitando ruidos procedentes también de las casas de los vecinos.

Mejora la temperatura

La temperatura: el objetivo es lograr una temperatura confortable. para conseguirlo vamos a evitar las fugas de calor por las puertas y ventanas y climatizaremos de forma adecuada. Es tan malo tener la casa fría como tenerla excesivamente caliente. Lo ideal es aislar térmicamente los muros que contactan con el exterior especialmente ventanas y fachadas.

Termina con la polución

Otro de los aspectos a tener en cuenta es la polución. El polvo que puede entrar por las ventanas si están abiertas al tráfico de la calle pueden generar a los habitantes de la casa alergias e irritaciones constantes. Ventilar la vivienda con mucha frecuencia nos ayudará a terminar con este problema.

Humedad en equilibrio

La humedad: tanto el exceso como el defecto de humedad en la vivienda es también un factor a tener en cuenta. El exceso se traduce en la aparición de hongos y moho en las paredes y en el techo. Por su parte, la falta de humedad puede resecar nuestra piel.

Potencia la luz natural

Otro de los factores clave para lograr una vivienda saludable es la luz natural. De hecho, la luz natural es una de las condiciones que más valoran los usuarios cuando evalúan el confort en una vivienda. Para potenciar la luz natural se pueden utilizar pequeños trucos como utilizar pintura de colores claros, diario y complementos textiles en tonos crudos, instalar grandes ventanales, apostar por mesas de cristal y colocar espejos para ampliar el espacio.

Decora para vivir mejor

La buena decoración de interiores basada en el orden también aporta confort a nuestra vivienda. Una distribución apropiada, muebles cómodos y funcionales y un espacio ordenado y limpio, pueden ser claves para mejorar el confort en la vivienda.

Mejora el aire que respiras

Mejorar la calidad del aire interior es otro de los factores que añaden confort y bienestar a una casa. Lo ideal para terminar con problemas de ácaros, olores, humos o polvo es utilizar sistemas de filtración y purificación, así como una buena ventilación para renovar el aire interior. Incluir plantas dentro de casa también nos ayuda a mejorar el aire que respiramos.

Colores para tu estado de ánimo

Por último utilizar los colores de forma óptima es clave para mejorar el estado de ánimo. Ahora se está viendo que los colores influyen en nuestro estado anímico. Es bueno pintar las paredes y los techos con tonos equilibrados y claros y además tener en cuenta la psicología del color y sus sensaciones para escoger los tonos de muebles y textiles. Los colores de alfombras, cortinas incluso cuadros tienen más protagonismo en nuestra salud mental de lo que pensamos.

Mejorar las condiciones de habitabilidad de una vivienda es clave para prevenir enfermedades y aumentar nuestra calidad de vida. Con estos consejos darás pasos hacia la consecución de una vivienda más saludable.