12 Nov La importancia del color en la arquitectura
En este artículo vamos a hablar de los colores y de las sensaciones que se generan en respuesta a la estimulación visual cuando percibimos un objeto de un determinado color.
Es de sobra conocido que, a través del color, se pueden expresar sensaciones y sentimientos. Además el color posee significado por sí mismo, ya que los distintos colores nos provocan diferentes sensaciones: muchas de ellas de forma natural y otras aprendidas de forma cultural.
Así, por ejemplo, el blanco simboliza la pureza o la inocencia. En las culturas occidentales no se le asocia ningún significado negativo. Como curiosidad te contamos que el color azul es el que un mayor número de personas considera su color favorito. Es el color del mar, del agua y del cielo. También está asociado con el frío y se le atribuye un efecto relajante.
El color verde es otro de los grandes favoritos, ya que es el color de la naturaleza y está asociado con el equilibrio y la esperanza. Es un color que proyecta sensaciones de calma, de relax y de equilibrio. El negro, por el contrario, es el color asociado al duelo, al misterio y a la muerte, aunque como bien sabemos también es un color que transmite poder y elegancia.
El color también tiene significado en la arquitectura. ¿Es posible que alguna vez al entrar en una habitación o al mirar un edificio tu estado de ánimo haya cambiado? Un buen uso del color en la arquitectura puede mejorar por completo un espacio sin necesidad de hacer cambios estructurales.
El color siempre nos va a generar una sensación, y un buen arquitecto podrá encontrar la combinación y el equilibrio perfecto entre luz, sombras y colores.
¿Cómo puede influir el color en un espacio?
El color puede influir en la geometría, en las dimensiones del objeto, en el peso visual, en la textura o en la relación de figura y fondo, entre otros. Diferentes estudios sobre el color y la arquitectura aseguran que el espacio será percibido de una forma distinta según el color que se utilice, haciendo que este mismo lugar pueda parecer más grande o más pequeño, más amplio o más estrecho, más acogedor o más frío, según el color y los tonos utilizados.
Algunas aplicaciones del uso del color en la arquitectura serían: la personalización de la fachada, la mejora de la productividad y la creatividad en los espacios, separar o dividir zonas sin necesidad de poner muros, entre otros. En proyectos de arquitectura destinados al público infantil, los colores pueden utilizarse para motivar la agudización sensorial de los niños. En el ámbito de la salud, el color se utiliza como elemento complementario para mejorar el estado de ánimo o el bienestar de los pacientes. Y en el entorno urbano también se utiliza para renovar los espacios deteriorados.
No hay duda de que el color es un elemento clave en la arquitectura, no solo por su estética, sino también por su importancia a nivel psíquico y sensorial. Por tanto, la elección del color afectará tanto a la forma de entender el edificio como de sentirlo.