22 Jun 6 consejos para lograr un hogar sano y confortable
En nuestro hogar pasamos muchísimas horas. A todos nos gusta tener una vivienda bonita y limpia, pero no debemos dejar de lado el concepto de hogar sano o saludable. Una idea que promueve un hogar seguro y saludable, que nos ayuda a evitar enfermedades, tanto físicas como mentales. Sí, como lo lees.
Aunque no te lo creas en nuestra propia casa contamos con “enemigos” que, sin darnos cuenta, pueden hacernos daño a nosotros y a nuestra familia. Hablamos por ejemplo de los contaminantes, las altas temperaturas o de los ácaros, que hacen que nuestra vivienda no sea del todo saludable.
Crear una casa más “sana” no supone una gran inversión, sino más bien un poco de sentido común, y algunas técnicas de feng shui y de arquitectura bioclimática, que nos ayudan a mejorar muchos aspectos de la vivienda para conseguir una versión más saludable y confortable. Las viviendas saludables aportan bienestar físico y mental a sus habitantes.
Tips para una vivienda saludable
Ten la casa limpia y seca
Más allá del componente estético, lo cierto es que una casa limpia ayuda a reducir las bacterias y virus, así como la exposición a materiales contaminantes como plomo, pesticidas, compuestos orgánicos volátiles y el humo del tabaco. Además, mantener la vivienda seca evita crear un ambiente de humedad en el que aparecen ácaros y moho, un verdadero problema para personas con problemas respiratorios como el asma.
Ventila la vivienda
Numerosos estudios aseguran que aumentar la cantidad de aire fresco en el hogar mejora la salud respiratoria. Así que ventila tu vivienda a diario, decora con plantas naturales y olvídate del tabaco dentro de casa. También puedes colocar purificadores para limpiar el aire.
Ilumina tu hogar
La luz influye en nuestro cerebro, tanto para bien como para mal. Está demostrado que una luz artificial poco adecuada provoca dolores de cabeza y problemas para concentrarnos. Lo ideal es aprovechar la luz del sol durante el día. Si tienes poca luz en algunos espacios o habitaciones concretas, emplea luces blancas sin parpadeos y a ser posible de bajo consumo.
Apuesta por materiales que no contaminen
Tanto en elementos de tu vivienda como ventanas, tuberías o colas, como en los productos que compramos habitualmente (especialmente los de limpieza) debemos apostar por aquellos que no contaminan. Evita el PVC, los disolventes, y los aislante sintéticos en tu hogar y opta por la madera y las colas naturales, así como por los productos biodegradables y ecológicos. Muebles de madera natural, telas naturales cien por cien y vajillas de cristal en lugar de plástico: pequeños gestos que mejorarán nuestra salud y la de los nuestros.
Elige los colores que mejor te sientan
Ya hemos hablado en otras ocasiones de la fuerza del color en nuestro estado de ánimo. Por eso te animamos a elegir para tu hogar colores que te relajen, te mantengan en un estado de bienestar o te inspiren.
Escoge la temperatura ideal
Si pudiéramos elegir, optaríamos una vivienda que tuviera sol en invierno y que fuera fresca en verano. Esto no sólo es una manera de ahorrar en la factura de la luz, sino también una clave para tener una vivienda más saludable. De hecho está comprobado que una calefacción demasiado alta hace que aumente tu sensación de cansancio. El rango perfecto es alrededor de los 17 grados en invierno y los 24 en verano.
Cuidar tu salud y la de los tuyos empieza en tu propia vivienda. ¿Por qué no empezar hoy a tener un hogar más sano?