Cómo climatizar tu vivienda de forma sostenible en invierno y en verano

Cómo climatizar una vivienda de forma sostenible en invierno y verano

Cómo climatizar tu vivienda de forma sostenible en invierno y en verano

Con el precio de la luz batiendo récords históricos semana tras semana, nos parece interesante hablar en nuestro blog sobre las diferentes formas de climatizar una vivienda de forma sostenible.

Antiguamente las viviendas eran las que, a través de su forma constructiva o de los pequeños gestos de sus habitantes, eran capaces de ofrecer sus “propios sistemas de climatización”: muros que mantenían el calor, paredes que resultaban frescas en verano, persianas para impedir el sol en las horas centrales del día o ventanas que se abrían a primera hora de la mañana para dejar pasar el fresco. Hoy en día a estas formas se les conoce con el nombre de sistemas pasivos de acondicionar una vivienda.

Estos sistemas, heredados de nuestros antepasados, son sin duda, efectivos y baratos, si los comparamos con las facturas de los aires acondicionados y las calefacciones que utilizamos durante los meses de más frío.

Hoy en nuestro blog queremos hablar de los diferentes tipos de climatizar una vivienda de forma sostenible para que reduzcas el consumo energético sin pasar frío ni calor: bueno para tu bolsillo y bueno para el planeta.

Cómo calentar tu vivienda de forma sostenible

A continuación te damos algunos trucos para proteger tu vivienda del frío y calentar tu hogar.

Lo primero de todo es contar con una vivienda bien aislada térmicamente: con ventanas, muros y techos con aislamiento térmico lo que hace que no entre el frío ni se pierda el calor con tanta facilidad. Se nota mucho la vivienda que está bien aislada porque ofrece una temperatura siempre agradable. Estos aislamientos además suponen un tremendo ahorro en la factura de la luz ya que apenas se consume calefacción. Algunas de las técnicas más utilizadas en el aislamiento térmico son sustituir carpinterías y cristales, y optimizar los puentes térmicos. Algunos de los materiales más usados para aislar de forma térmica la vivienda son la lana de roca, el poliestireno extruido o la fibra de vidrio.

Una vez dicho lo más importante, vamos con otras ideas cotidianas para mantener tu casa a una temperatura confortable siendo respetuosos con el medio ambiente y sin consumir tanta electricidad. Un consejo es que limites la calefacción a los 20ºC llegando así a una temperatura agradable. No es necesario subirla más. También puedes proteger tu vivienda con cortinas térmicas que hacen que tu casa esté expuesta a las bajas (y altas) temperaturas.

Ventilar la casa, aunque pueda parecer contradictorio, es necesario para que entre la luz del sol y la casa se libere de los malos olores y del aire condensado. Abrir y ventilar también está muy relacionado con nuestro bienestar. También puedes cerrar puertas y ventanas para evitar que el calor se escape así como bajar las persianas.

Cómo refrescar tu vivienda de forma sostenible

Al igual que hemos visto con el calor, el frío también puede mantenerse en el interior de las viviendas los meses de calor sin necesidad de tirar de aires acondicionados. ¿Cómo? Con algunos de estos consejos.

En este caso, como en el del calor, un buen aislamiento térmico de la vivienda resuelve la mayor parte de los problemas de climatización sostenible en el hogar.

Ahora vemos algunos consejos del día a día para mantener la casa fresca sin perjudicar el planeta ni nuestro bolsillo: Abrir para ventilar cuando el sol no ha salido todavía es una buena forma de hacer que entre el fresco en casa. Evita las horas centrales del día y hazlo a primerísima hora de la mañana cuando todavía no hay sol directo.

Evita utilizar muchos electrodomésticos y no sólo por el consumo energético sino porque generan muchos focos de calor: olvídate de ponerlos en marcha en los momentos más cálidos del día. No planches, ni cocines al horno al mediodía.

También intenta bajar las persianas o toldos en las horas en las que el sol pega de frente en tu fachada. Si reduces el calor que entra en tu casa, reduces directamente la energía que vas a necesitar para compensar ese calor.

Riega las plantas de tu balcón o terraza y aprovecha este gesto para conseguir que bajen las temperaturas a causa de la vaporización del agua. Además, las plantas trepadoras sobre paredes y techos aíslan de forma térmica y hacen que se transmita menos calor al interior de la vivienda.

Todo gesto cuenta en el ahorro energético. Si quieres leer más artículos sobre sostenibilidad, te recomendamos este post sobre la Arquitectura Ecológica y este otro sobre los nuevos materiales sostenibles en la construcción.